Argumento
El regreso del demonio
Nekrodamus es uno de los más importantes que nacieran de la máquina de escribir y la pluma de Héctor German Oesterheld (El eternauta, Mort Cinder, Sherlock Time) y Horacio Lalia (Inspector Bull, Carlton, Lord Jim, Krantz).
Las aventuras de Nekrodamus abarcaron noventa y cinco episodios realizados entre su nacimiento en 1975 y avanzada la década de los noventa, siendo uno de los personajes que se sostiene hoy y siempre en la gloria de la memoria de los lectores. Acaso su etapa más celebrada por los especialistas sea esta que se reúne ahora a partir de este tomo, la que recorre la colaboración entre Slavich y Lalia realizada entre 1989 y 1996, donde el personaje (y su universo) alcanzaron nuevas cotas de creatividad y talento.
martin_maximiliano_atroh 4 18/09/2024
La continuación de la serie, esta vez en manos de Walter Slavich en guiones y el mismo Horacio Lalia en dibujos como en la original. Nekrodamus es un demonio encarnado en un ser humano que junto a su aliado Gor (y otros que se irán sumando en el camino) trata de redimirse por sus crueles actos y hacer que la justicia prevalezca en aquellos lugares que se lo necesite, son historias en su mayoría autoconclusivas que tiene de todo un poco y que le hacen justicia a HGO (el guionista original). El dibujo de Lalia de ese momento es impresionante y lleno de detalles, algo que hoy en día ha perdido un poco, donde lo único criticable es lo complicado que a veces es seguir el orden correcto de las viñetas por la extraña puesta en página que tiene. La edición es mediocre desde el principio y de ahí va empeorando tomo a tomo, en los dos años que Deux tardó en editar cinco miseros números, a los que jamás trabajo adecuadamente y se nota la nula restauración de las imágenes que se ven todas empastadas y con un leve pixelado como el nulo reletreado de los textos que en ocasiones hasta son casi ilegibles llegando a ocasiones que se reletrean con otra tipografía para que se den una idea de lo mal que trabaja Pablo "muñones" Muñoz (editor responsable). Tampoco los materiales de cada ejemplar son de calidad ya que el papel es adecuado pero el encuadernado y la impresión dejan bastante que desear. Como extras hay algún texto explicativo (en el primer tomo) y una que otra ilustración al final de cada tomo que muchas veces es mejor que la portada misma. Es una pena que esta sea la única manera de tener estas historias. PD: La parte inicial de esta historia está disponible a través de Doedytores (de muchísima más calidad), aunque queda un interregno todavía inédito entre ambas etapas.